Mientras la industria de bebidas de espíritus destilados se defiende de cualquier responsabilidad por el uso excesivo o irresponsable del alcohol, especialmente entre los adolescentes, la Administración de Servicios de Salud Mental y Contra la Adicción (ASSMCA), adjudica que el alcohol es la sustancia más usada por la juventud.
El choque de opiniones se produjo durante una audiencia pública de la Comisión de Asuntos del Consumidor sobre un proyecto (P.C. 3016) sometido por el presidente de la Cámara, José F. Aponte Hernández, con el fin de legislar para requerir mensajes de advertencia sobre las consecuencias negativas de consumir bebidas alcohólicas y cigarrillos en anuncios y pautas publicitarias.
A preguntas del presidente de la comisión cameral, Jorge Navarro Suárez, la administradora auxiliar de ASSMCA, Julia Delgado, sostuvo que durante los pasados 15 años, su agencia ha estado realizando el único estudio de prevalencia sobre el uso de sustancias entre adolescentes escolares denominado Consulta Juvenil. El mismo consiste de una muestra representativa de todos los estudiantes de las escuelas públicas y privadas de Puerto Rico desde quinto hasta duodécimo grado.
Según la funcionaria “este estudio ha sido diseñado como un programa de monitoría para evaluar aproximadamente cada dos años la prevalencia, las conductas y las actitudes asociadas con el uso de alcohol, cigarrillo y otras drogas en la población de escolares”. Indicó que desde el 1990 hasta el 2004 se han realizado siete consultas al respecto.
“Los datos arrojaron información que nos debe inquietar, sobre todo, porque al pensar en el uso de sustancias nos referimos habitualmente al uso de drogas ilícitas, cuando es el alcohol, seguido por el cigarrillo, la sustancia que más están usando y abusando nuestros niños y jóvenes.
Tomando como referencia que estos estudios recogen datos de una población menor de 18 años de edad, se observa que ya existe legislación que controle su venta y publicidad. Aunque está disminuyendo el consumo de alcohol de parte de las niñas se ha igualado a la de los varones”, dijo Delgado.
Igualmente criticó que los acuerdos a los que han llegado las entidades mediante un código para autorregularse ha sido catalogado como artificial por el Federal Trading Comisión (FTC).
También, denunció que algunos de los acuerdos no hacen sentido, presentando como ejemplo el no pautar en la radio días en semana de 5:00 de la mañana a 12:00 del medio día promociones cuando no es el periodo en que las personas están más a riesgo de consumir bebidas alcohólicas o que continúen utilizando modelos en sus comerciales que parecen menores de edad.
“Aparenta ser una autorregulación que cuando se van a ver en el detalle o no se cumplen a cabalidad o se presentan unas alternativas que no son las más eficaces para controlar la venta del producto. Por esta razón respaldamos la medida que adelanta un paso con respecto a contrarrestar la promoción del alcohol en distintos establecimientos y que destaque de forma prominente los daños causados por el exceso o abuso del alcohol”, opinó.
Mencionó que ASSMCA realiza estudios todos los veranos para evidenciar el cumplimiento con las leyes. Aseguró que en los negocios donde existen los carteles de advertencia hay mayor cumplimiento con las leyes que prohiben la venta de cigarrillos a menores de 18 años. Además, comentó que gracias a los esfuerzos educativos de cumplimiento de ley y al alza en los arbitrios de estas sustancias junto a otras iniciativas se observa un descenso en el consumo de alcohol y cigarrillos.
Sin embargo, el presidente de Bacardi Corporation, Ángel Torres, expresó que “la industria de bebidas alcohólicas rechaza firmemente establecer el mensaje sugerido en el proyecto que “ingerir bebidas alcohólicas en exceso puede ocasionar la muerte”, porque tendría el efecto de provocar que se elimine la publicidad y trastocaría la economía de Puerto Rico. También, que se nos compare con los daños sociales y económicos del siniestro negocio de sustancias controladas e ilegales. Es una industria legal y responsable”.
Al sostener que son desafortunadas las desgracias que sufren las familias cuando un conductor ebrio e irresponsable ocasiona muertes y mutilaciones, opinó que igual de irresponsables resultan los que violan las leyes de tránsito por exceso de velocidad, tomar el paseo o pasar una luz roja.
Torres catalogó el proyecto como uno injusto en torno a un producto altamente regulado, especialmente cuando se han tomado acciones correctivas, con sus campañas de moderación por más de dos décadas, auto reglamentación y formar parte de coaliciones como el Proyecto Automovilistas Responsables con el Alcohol.
“Actualmente hemos formalizado la Alianza de la Industria de Bebidas Alcohólicas (AIBA) donde están representadas los principales productores de estas bebidas. Hemos desarrollado e implantado un Programa de Responsabilidad Social Empresarial con respaldo a programas comunitarios como Centros Sor Isolina Ferré, Centro de Jóvenes Comunidad de Barrio Palmas, AME, Crearte y Proyecto Península de Canteras, entre muchos otros”, dijo.
De igual manera, refutó la equiparación entre el abuso en el consumo de bebidas alcohólicas y el uso del cigarrillo. Además, planteó que todas las latas y botellas de bebidas alcohólicas tienen en sus empaques las advertencias establecidas por el Cirujano General de los Estados Unidos sobre el uso del alcohol por mujeres embarazadas, conductores de autos, la operación de maquinaria y efectos en la salud.
Por último, Torres elaboró que las compañías licoreras puertorriqueñas; entre elaboradores, importadores, distribuidores, detallistas y mayoristas, constituyen una de las principales fuentes de ingresos del Gobierno, con una aportación de sobre $400 millones entre arbitrios y contribuciones.
“A esto le añadimos el reembolso de sobre $360 millones en arbitrios federales cobrados en las ventas de rones de Puerto Rico, lo que representa aproximadamente el 8% del presupuesto del Gobierno. Aunque es irónico que el mismo Gobierno invierte millones en Estados Unidos para fomentar el consumo de los rones puertorriqueños, a la vez que considera esta medida”, argumentó el empresario.
A tal efecto, el representante Navarro Suárez solicitó a la partes copia de los estudios realizados sobre el consumo del alcohol.