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HISTORIA DEL CAPITOLIO

El Capitolio de Puerto Rico,se inauguró el día 11 de febrero de 1929, coincidiendo con la primera sesión de la Duodécima Asamblea Legislativa. El monumental edificio está levantado a la entrada de San Juan, sobre una superficie que mide 51,814 pies cuadrados. La gran estructura consiste de tres pisos, un extenso sótano y amplia rotonda, a la que corona una acogedora cúpula rematada en ventanales.


Concibió la idea de construir esta majestuosa Casa de las Leyes el prócer Luis Muñoz Rivera, autor del proyecto presentado con este propósito el 7 de febrero de 1907 en la Cámara de Delegados, cuando todavía el Poder Legislativo de Puerto Rico se alojaba en donde entonces era la sede de la Diputación Provincial, en el viejo e incómodo edificio ubicado en la esquina de las calles San Francisco y San José, en el Antiguo San Juan. El proyecto aprobado contenía una asignación inicial de $300,000 y disponía para efectuar un concurso en el que se sometieran planos y especificaciones para la construcción del nuevo edificio.

En los años 1908, 1916 y 1919 se asignaron otras nuevas cantidadas de fondos, a propuestas de diversos Delegados, pero Muñoz Rivera murió el 15 de noviembre de 1916 sin ver su proyecto convertido en realidad, Correspondió al prominente hombre público don Antonio R. Barceló continuar impulsando el proyecto concebido por su predecesor en el liderato político y legislativo del país. Nuevas asignaciones de fondos para esta obra fueron haciéndose periódicamente en el curso de los años.

Se honró la memoria del prócer barranquiteño colocando la primera piedra simbólica de la proyectada estructura el día 17 de julío de 1925, fecha aniversario de su natalicio.

Correspondió al entonces gobernador de Puerto Rico, Horace M. Towner, la misión de colocar la tradicional simbólica primera piedra. Los legisladores Juan Hernández López y José Tous Soto pronunciaron elocuentes mensajes que contribuyeron a dar mayor colorido y significación al simbólico inicio del edificio del Parlamento Puertorriqueño. El momento más impresionante de la ceremonia fue cuando Antonio R. Barceló se dirigió al público, dando rienda al fervor patriótico que le alentaba en la propulsión de la obra. Finalmente, para concluir la imponente ceremonia, se interpretaron los himnos de Puerto Rico y Estados Unidos.

En una excavación en los cimientos de la construcción se depositaron en un cofre un ejemplar del proyecto de ley presentado en 1907, otro de la ley apadrinada por Barceló, según fuera enmendada en 1920, copia del acta del ceremonial del día, un ejemplar de cada uno de los periódicos de la épcoa y una colección de monedas de cuño legal en uso.

Detalles del Palacio de las Leyes:

Una amplia escalinata de mármol, mira a la avenida Ponce de León y da acceso al edificio por su lado sur. Ocho columnas de orden corintio fueron levantadas en sus dos entradas principales. Siete simbólicas puertas hacen asequible su interior desde norte y sur, mostrando cada una un labrado en su dintel, y el nombre de cada uno de los siete distritos senatoriales en que se dividía la Isla para la fecha de la inauguración del Capitolio.

Otros detalles del edificio son dos terrazas al este y oeste, pisos y balaustradas de mármol, algunos con incrustaciones a colores. En el mismo centro del primer piso está instalada la urna que contiene el original de la Constitución de Puerto Rico.

Las escaleras que llevan a la segunda planta son de mármol, con diseños decorativos a ambos lados. En el primer peldaño, dos columnas de mármol veteado con un tinte negro violáceo en su fuste, se elevan hasta el paramento. Las puertas de acceso son de medio punto con ornamentaciones que llegan al plafón. Este ha sido terminado en yeso, con adornos poligonales y cuadrados. En los entrepaños (espacio entre dos pilastras o columnas) se destacan pilastras estriadas que dan mayor elegancia al conjunto.

Dieciséis columnas de mármol rosado veteado, en grupos de cuatro a cada lado, se extienden a la altura del segundo piso, figurando como sostén del entablamento de la balaustrada al nivel del tercer piso. Este ha sido ornamentado con una balaustrada de mármol blanco, en una especie de balcón con amplia meseta.


Cuatro grandes arcos ascienden del nivel del plafón en el tercer piso, con sus intradós que han sido apanalados y encofrados en yeso, y pintados en bella policromía. Estos arcos sirven de marco a las cuatro ventanas semicirculares construidas en bronce y cristal esmerilado en la base del domo, (cúpula). Esta cúpula, terminada en 1961, tiene dos armazones: una exterior, en proporción con el exterior del edificio y otra interior, en proporción con el interior de la gran estructura. Entre las bóvedas, cubriendo las curvas pendientes hasta la cornisa principal, aparecen cuatro cuadros alegóricos en forma de velas en vivos colores, hechos en mosaicos venecianos por la casa Enrique Pandolfini, de Pietra Santa, Italia.

Los bocetos para estas velas, así como los frisos, fueron hechos por cuatro prestigiosos artistas puertorriqueños: Rafael Ríos Rey, José R. Oliver, Jorge Rechani y Rafael Tufiño.

Escena del Descubrimiento:

El diseño de la vela tarquiná o panel que ocupa la esquina noroeste de la rotonda del Capitolio, en que aparece una escena simbólica, alusiva al 19 de noviembre de 1493, fecha del Descubrimiento de Puerto Rico, es obra del pintor Rafael Ríos Rey.

Junto a la figura del Descubridor Cristóbal Colón, aparecen la de un fraile, a su derecha, levantando una cruz y la de un soldado español, a su izquierda, enarbolando la bandera de los Reyes Católicos de España, Fernando e Isabel, quienes patrocinaron la empresa descubridora.

Cuadro de la Colonización:

El artista José R. Oliver pintó el panel de la vela que ocupa la esquina norte.

Ofrece una idea general de la época de la conquista y colonización, destacando la participación de las tres razas, india, blanca y negra, que comenzaron a mezclarse en la población de la Isla dándole sentido de homogeneidad.

El Movímiento Autonomista de 1887:

En la esquina suroeste aparece la época del movimiento autonomista de 1887, evocada en un diseño original del artista Jorge Rechani. Emergen en el centro las figuras preclaras de Román Baldorioty de Castro, padre y máximo inspirador y caudillo de la causa autonomista; junto a él, al medio, don Luis Muñoz Rivera, quien luego convirtió el ideal en realidad mediante el Pacto con Sagasta, Primer Ministro Español bajo cuyo régimen se decretó la vigencia del primer Gobierno autonómico el 25 de noviembre de 1897.

Rodean a Baldorioty de Castro y Muñoz Rivera, Federico Degetau, José Gómez Brioso, Rosendo Matienzo Cintrón y Rafael María de Labra. Al frente pueden observarse los escudos de España y Puerto Rico y en el fondo, a la izquierda, se reproduce un aspecto exterior del viejo edificio del teatro La Perla, de Ponce, lugar en el que se celebró la histórica Asamblea Autonomista durante los días 7, 8 y 9 de marzo de 1887. Puede verse al fondo, a la derecha, el Castillo del Morro, donde fueron encarcelados y torturados muchos patriotas puertorriqueños durante los compontes en la nefasta gobernación del General Romualdo Palacio, iniciada precisamente a fines de marzo de 1887. En septiembre de dicho año, Palacio comenzó la persecución y encarcelamiento de todos los líderes autonomistas, Baldorioty, Santiago R. Palmer, Ramón Marín, Salvador Carbonell, Pedro M. Descartes. Otros patriotas fueron encerrados en las cárceles de los pueblos de la Isla; entre ellos Luis Muñoz Rivera.

La Escena de la Abolición:

Rafael Tufiño diseñó la representación pictórica de la vela en la esquina sureste de la rotonda. Domina el fondo la figura central de un esclavo rompiendo las cadenas de la servidumbre y al frente las de los abolicionistas Segundo Ruiz Belvis, José Julián Acosta, Francisco M. Quiñones, Román Baldorioty de Castro, Julio L. Vízcarrondo y Ramón Emeterio Betances.

La lucha por la abolición de la esclavitud negra en Puerto Rico constituye uno de los capítulos más gloriosos en nuestra historia. El 10 de abril de 1867, José Julián Acosta, Segundo Ruiz Belvis y Francisco Mariano Quiñones sometieron a las famosas Juntas de Información, constituidas en Madrid, --- su luminoso y trascendental informe proponiendo la abolición de la esclavitud en Puerto Rico".

Los abolicionistas puertorriqueños, insistente y unánimemente, demandaron siempre la abolición de la esclavitud "con indemnización o sin ella".

Jornadas Históricas:

En la vista interior del domo de la rotonda aparecen ocho figuras simbólicas, hechas también en mosaícos venecianos, que se refieren a la Justicia, la Libertad, la Educación, la Salud, la Ciencia, las Artes, la Industria y la Agricultura. Alrededor de ellas hay una serie de paneles con motivos mitológicos fundidos en yeso y policromados, con el fondo de laminillas de oro de 22 kilates.

El escudo de Puerto Rico en cristal emplomado en colores, con el cordero mirando hacia el Norte, impresiona por su belleza y estética, cuando iluminado irradia directamente sobre la urna en la rotonda desde una altura de ochenta pies sobre el nivel del piso.

Directamente sobre el dintel de las puertas y al nivel del segundo piso, hay doce frisos en bajo relieve, en mármol blanco, cuyos temas son alegorías señalando diferentes épocas históricas de Puerto Rico. La ejecución de estos paneles en mármol de Carrara fue encomendada por la Casa Pandolfini al escultor italiano Tomassi, autor deimportantes monumentos en varios países del mundo.

El friso del lado Norte fue diseñado por Ríos Rey. Representa el Consejo donde los indios borincanos se reunían para deliberar y resolver sobre la vida del poblado. Presenta al Cacique en unión de los demás representantes de la tribu. En segundo lugar, el Cabildo del Siglo XVI, donde se ve al Conquistador discutiendo con un grupo de ciudadanos. La tercera fase simboliza el gobierno de los Alcaldes y aparecen discutiendo entre un grupo de ciudadanos que representan al colonizador, el soldado y el municipio.

Lares:

El del lado Este, diseñado por Oliver, sintetiza en el Capitán Diego Meléndez (1582) y el general Julián Juan Pavía (1867) la sucesión de gobernadores militares. El primero, con esclavos indios y negros, convirtíó El Morro en ciudadela. El segundo es el gobernador bajo cuyo período de mando se produjo el Grito de Lares, y tras él, un patriota enarbola la bandera de Lares.

En segundo término Betances, ausente de la Isla, resquebraja simbólicamente el poder militar, al romper parte de la muralla. En el piso aparece el bastón de mando. En la segunda etapa, representando las Cortes de Cádiz, en 1812, Ramón Power aparece de niño, reproducido de un cuadro de Campeche. También aparece Power en el momento en que se acerca al Obispo Arizmendi para recibir el anillo episcopal de éste, y tras ellos el escudo esquemático de San Juan y una cesta. En tercer orden, los delegados a la Junta Informativa del 1866 y la figura de Manuel Zeno y Correa, delegado conservador con algún influyente político español, en cuya mesa y revueltos en el piso están los informes de los liberales boricuas a la Junta Informativa. Se destacan las figuras de Segundo Ruiz Belvis, Francisco Mariano Quiñones y José Julián Acosta, cuando discutían sobre la Abolición de la Esclavitud y las solicitadas reformas al régimen político español.

La Diputación Provincial:

Oliver diseñó también el friso del sur. En su primera parte se hace referencia a la Diputación Provincial en sus reuniones de 1871 bajo la presidencia del Mariscal Gabriel Baldrich Palau. Las rejas que aparecen son copia de las que se ven en el antiguo edificio de la Diputación, en la calle San Francisco, entre las calles Cristo y San José, sede que fuera de la primera Cámara de Delegados bajo el Régimen Autonómico y también bajo los regímenes Foraker y Jones, cuando no existía el Capitolio. Sentado, a la derecha el Mariscal, José Pablo Morales. De pie, en el centro, Pedro Gerónimo Goyco y Julián E. Blanco. Sentados, a la extrema izquierda, José de Celis Aguilera y Nicolás Aguayo. Entrando por el fondo derecho, José Gualberto Padilla y otros.

En la segunda sección de este friso del lado sur, figuran los puertorriqueños que formaron el primer Gabinete Autonómico, en febrero de 1898. Sentados de izquierda a derecha, José Severo Quiñones, Manuel Fernández Juncos, Luis Muñoz Rivera, Francisco Mariano Quiñones y Juan Hernández López. De pie, Manuel F. Rossy. Al fondo, el busto de Román Baldorioty de Castro, iniciador del movimiento autonomista.

La tercera etapa del mismo friso de¡ lado sur simboliza el desembarco de las tropas norteamericanas en Guánica, el 25 de julio de 1898. Al fondo se ve el "Gloucester" y en el centro el General Miles.

Reformas Políticas:

El friso del lado oeste fue diseñado por Rechani. La primera de sus tres etapas representa el año 1900. Aparecen en primer plano las figuras de Rosendo Matienzo Cintrón, José Celso Barbosa, José de Diego, Manuel Camuñas y Andrés Crosas, y en el fondo el águila explayada, símbolo del poder de Estados Unidos. Le sigue la figura mitológica de Sísifo con la piedra a cuestas. La segunda etapa simboliza la Ley Jones de 1917. En ella, Luis Muñoz Rivera, Antonio R. Barceló y un grupo de personas representan al pueblo. Otra vez aparece Sísifo, con la piedra en alto.

La última fase representa el Estado Libre Asociado, 1952. Se distinguen las banderas de Puerto Rico y de Estados Unidos, con el sol brillante en el fondo y en primer plano Luis Muñoz Marín, Antonio Fernós lsern y un grupo de personas representativas de¡ pueblo.

La Constitución:

El texto original de la Constitución del Estado Libre Asociado de Puerto Rico, con las firmas auténticas de todos los miembros de la Convención Constituyente que la redactaron y aprobaron y cuya vigencia fue proclamada el 25 de julio de 1952, está depositado en la urna instalada en el mismo centro del primer piso del Capitolio, expuesta a la vista de todo visitante. La votación en la Asamblea Constituyente tuvo lugar el día 6 de febrero de 1952: 88 a favor; 3 en contra; 1 ausente.

Urna de la Constitución:

La urna originalmente es circular, con tapa de cristal concavado, apretada por un arco de bronce. Esta urna, tanto por su contenido como por su ubicación, es un centro atractivo de interés turístico y cultural.

Desde hace varios años se vino observando el estado de deterioro en que se encontraban los documentos originales de nuestra Constitución. Para remediar el problema se decidió buscar un método de conservar los documentos y restaurarlos de forma tal que no continuara su deterioro.

Los documentos originales fueron enviados al National Bureau of Standards en Estados Unidos para su restauración y se prepara la construcción de una nueva Urna que conserve los mismos.

El arquitecto Eduardo Figueroa diseñó un modelo para mantener una copia de los documentos de la Constitución en la Rotonda del Capitolio, que es lo que encontramos en estos momentos en la Rotonda.




 

Foto Capitolio

 

Vista interior de la cúpula del Capitolio

 

Escalera interior del Capitolio

 

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